Es importante
señalar que la OMS (Organización Mundial de la Salud) considera que la salud
sexual es de suma importancia para el bienestar del individuo y la define como:
"La integración de los aspectos somáticos, emocionales, intelectuales y sociales
del ser humano sexual, en formas que sean enriquecedoras y realcen la
personalidad, la comunicación y el amor".
El sistema nervioso central juega un papel muy importante en la sexualidad, ya
que es el sistema de percepción, pensamiento y control de nuestro organismo.
Para realizar estas funciones recoge información de todo el cuerpo a partir de
innumerables terminaciones nerviosas sensitivas especiales en la piel, con los
ojos, los oídos, el aparato del equilibrio y otros sensores (como los
psicológicos y los emocionales) y transmite esta información a través de los
nervios hacia la médula espinal y el cerebro.
Sabiendo que el
sistema nervioso es nuestro medio de contacto, es entendible que todos los seres
humanos, de manera cotidiana, estamos en contacto con una serie de estímulos que
proceden del exterior o bien que se originan en nuestro interior. Muchos de
estos estímulos carecen de significado para nosotros como personas, razón por la
cual no generan respuestas específicas; y existen otros que son capaces de
generar respuestas orgánicas, anímicas y emocionales.
Es a través de
los estímulos que recibimos que se producirán respuestas sexuales como la
erección del pene; los estímulos que la generan pueden ser por lo que vemos,
olemos, oímos, tocamos, soñamos dormidos o despiertos, recordamos y que en este
caso se convierten en estímulos sexuales efectivos
Para determinar de una manera
acertada por que una persona sufre de falta de deseo o lo encuentra sobre
estimulado son muy importantes la comprensión de los factores físicos,
orgánicos, psicológicos y sociales, por los que está atravesando la persona que
presenta la disfunción
En el caso del deseo, ya sea
un decremento de la fase de ESE en cualquiera de los miembros de la pareja, dará
por resultado la disfunción denominada apatía sexual, la cual hasta hace poco se
consideraba que solo afectaba a las mujeres, ya que se tenía muy arraigado el
mito de que los hombres siempre están listos para tener sexo, pero la realidad
es diferente
También se considera que las
disfunciones pueden ser selectivas y/o situacionales. Las selectivas son
aquellas que aparecen solo con una persona o personas y no así con otra u otras.
Son situacionales las que ocurren solamente en determinadas circunstancias
Los rasgos de carácter y su influencia en el desempeño sexual y cómo interviene
éste en las disfunciones.
· En nivel de
tensión en que se vive es un elemento causante de la disfunción. Por ejemplo,
hay distintos miedos que inhiben la respuesta sexual como son el miedo al
embarazo, al dolor, a la intimidad, el miedo anticipado a realizar el
coito.
· La ansiedad,
la culpa, la depresión y la baja autoestima acompañan también algunas
disfunciones sexuales; sin embargo, no es fácil establecer si se presentó
primero el sentimiento o la disfunción.
· Las neurosis,
psiconeurosis y psicosis, ya que pueden afectar la vida sexual de aquellos que
la padecen.
· El nivel de
estrés laboral, familiar o personal en que vive la
persona.
Aspectos
culturales (sociales y educativos).- Economicos, malas experiencias sexuales, educación y falta de información sexual...
Si no te apetece tener relaciones sexuales lo primero que hay que averiguar es
si no tienes apetito o deseo sexual por nadie o simplemente no sientes deseo por
tu pareja.